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Los periodistas alemanes que recibieron los 2,5 millones de archivos y datos sobre más de 122.000 sociedades en paraísos fiscales cuentan su experiencia.

Por: Javier Segura

Edimedios. -La mayor fuga de información secreta sobre millonarias operaciones de empresas creadas en Panamá para ocultar fortunas de políticos, famosos y criminales, empezó con un correo que simplemente decía: “Hola, ¿está interesado en algunos datos?«.

Así lo explica Bastian Obermayer, el periodista del diario alemán Süddeutsche Zeitung, quien recibió el primer intercambio de correos con una fuente anónima que prometía hacer revelaciones muy serias sobre cómo personalidades del mundo, o figuras cercanas a ellas, movían en la sombra cuantiosas sumas de dinero, subrayó Político.

Cada periodista de investigación debe tener cuidado al hablar con una persona así«, afirmó Obermayer, quien tiene una destacada carrera como reportero de investigación.

Después de las revelaciones de Snowden, todo el mundo, sobre todo los periodistas, deben ser conscientes de que sería una mala idea no ofrecer vías de comunicación cifradas para sus fuentes”, destacó el periodista.

Bastian Obermayer y Frederik Obermaier
Bastian Obermayer y Frederik Obermaier

Los hallazgos publicados por los Panamá Papers han dejado expuestos a poderosos miembros de la política internacional y de las mafias, junto a organizaciones que apoyan el terrorismo y la corrupción estatal, por lo que “no hay forma de hacer esto sin cifrado”, indicó Obermayer en la entrevista.

Panama Papers y la información cruzada

Si bien la seguridad de la fuente es un asunto prioritario, también lo es la autenticidad de los datos suministrados. Analizar 11,5 millones de documentos, así la distribución se haga entre 400 periodistas en más de un centenar de periódicos alrededor del mundo, no solo es una tarea compleja sino tremendamente selectiva.

Por eso Gerard Ryle, el director del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), explicó a Wired que a diferencia de las extraordinarias revelaciones que hizo el analista Edward Snowden con la filtración de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos, el ICIJ está “tratando de demostrar que el periodismo se puede hacer de manera responsable«, para no exponer la integridad de personas inocentes.

Gerard Ryle
Gerard Ryle, director del ICIJ

Esta posición la respalda el reportero Frederik Obermaier, otro de los receptores de la voluminosa cantidad de datos allegados a través de canales encriptados y coautor del informe Panama Papers, sostiene que parte de la información no se colgará a Internet porque “no todas las personas que figuran en los documentos tienen relación con algo ilegal (…) El criterio decisivo es el del interés público”, destacó el periodista en una entrevista publicada por el periódico La Nación, de Argentina.

Para los periodistas de investigación en el pasado no era habitual compartir material, pero estos proyectos han demostrado que siempre estamos mejor en un enorme grupo de periodistas, que hacerlo solos”, infirió el reportero de 32 años a Político.

Así mismo, Obermaier dijo que no siente miedo aunque sabe que las personas que quedaron expuestas “son gente que tiene interés en que todo esto no salga a la luz”; sin embargo, expresó su temor por los periodistas “que trabajan e investigan en países en los que el Estado de Derecho no funciona muy bien. En esos casos, lo que está en peligro es su vida”, afirmó para el diario argentino.

Los 400 del ICIJ

Para analizar 2,6 terabytes de datos empleando apenas la inteligencia humana de cinco periodistas (la unidad investigativa del Süddeutsche Zeitung), resultaba una tarea que rayaba en lo imposible y que podría tardar dos décadas para completar una fase general de minería de datos.

En la mesa de trabajo se necesitaban manos amigas, expertas y confiables para desentrañar los montones de información privilegiada que incluye, hasta ahora, 4,8 millones de mensajes de correo electrónico, 3 millones de archivos de bases de datos y 2,1 millones de archivos PDF de la firma panameña Mossack Fonseca.

El periódico alemán Süddeutsche Zeitung, que había sumado experiencia con investigaciones sobre crímenes nazis, asesinos en serie, abusos sexuales a menores en colegios católicos, y que había abordado otras investigaciones en colaboración con el ICIJ, acordó con el director del consorcio, el australiano Gerard Ryle, extender la multiplicidad de datos secretos a otros medios asociados para encarar la investigación.

Para eso usaron un motor de búsqueda que fue empleado para compartir datos de forma segura y con espacios blindados para chats editoriales entre investigadores de 80 países.

A partir de ahí el ICIJ envió grandes paquetes de datos a socios como “el periódico británico The Guardian, el consorcio público de medios BBC, el diario francés Le Monde, el periódico Süddeutsche Zeitung, la emisora alemana Norddeutscher Rundfunk, el estadounidense The Washington Post, la televisión pública canadiense CBC y otros 31 asociados más de todo el mundo”, contó El Confidencial de España que también hace parte de la red de colaboradores.

En total, podrían ser 400 periodistas de investigación de todo el mundo involucrados en el análisis de data financiera. En Colombia, el receptor elegido fue la plataforma de periodismo para las Américas CONNECTAS que hasta el momento ha revelado algunos nombres de políticos y dirigentes del país de los que, se presume, crearon empresas en Panamá sin que esto evidencie algún tipo de conducta ilícita.

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